Posteado por: elvenbyte | Mayo 12, 2007

Cuarto eslabón (Teresa)

Pensó en comentarlo con Ernesto, amigo de siempre, o con Pilar, hermana de Olga que ya había sido su confidente cuando una pequeña crisis se vino a instalar en el matrimonio a los pocos años, pero era demasiado importante el tema como para difundirlo. No, al menos hasta que estuviera todo más claro.

Compró la prensa; Hojeó varios diarios locales y nacionales, pero no vió ninguna noticia al respecto, por lo que respiró aliviado. La cabeza le daba vueltas y entendió que debía desayunar cuando el olor del café cruzó hasta él desde la otra acera, así que fue a su encuentro.

Aquel bar era pequeño, casi familiar. Unas seis personas habían ocupado las pocas mesas, y apuraban sus consumiciones con el rosto medio oculto entre las hojas del periódico, por lo que tuvo que colocarse en la barra.

Una vez instalado, ojeó pausadamente todo cuanto tenía a su alrededor, preguntándose si habría alguno con problemas mayores que el suyo.

A su lado se sentó un hombre alto, moreno, con una gabardina clara y un sombrero marrón que dejó con suavidad sobre el portafolios.

Por un instante, sus miradas se cruzaron.

Imagen enlazada con Fundación Lázara Galdiano.


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